domingo, 30 de agosto de 2009

Apariencias

Siermpe creí que mi aspecto era el típico de un intelectual atormentado con un dejo de bohemia y un toque existencialista (por la mirada profunda, más que nada). Pero se ve que no.

Cara de boludo es lo que tengo. Es evidente que estuve confundido toda la vida. Cara de boludo.

De otra forma no se explicaría que TODO EL MUNDO me tome por boludo.

Ayer tenía que estar afuera casi todo el día, supuestamente, así que preocupado por mi perro Mundo, le pedí a una chica del barrio que está preocupada porque no tiene trabajo que se ocupara de él. Más que nada que lo sacara un rato a pasear, por la mañana.

Ya le había dejado preparados sus fideos con huevo duro, para que esta chica lo tuviera lo más fácil posible. Le pedí que lo sacara un par de horas, a partir de las nueve y media, y que al volver le diera de morfar. Que le pusiera el morfi en el videt (es su plato) y se fuera, que tampoco le podía pagar más de cuatro horas.

Lo cierto es que mis planes fracasaron (nuevamente) y a la hora yo ya estaba libre como para volver a casa. Ya le había dado laburo a esta mina, así que pensaba decirle que se quedara y aprovechar para hacer un par de cosas.

Llegué a casa sobre las diez y media. La mina estaba apolillando en el sillón. Bueno, desensillé haciendo ruido suficiente para que se despertara, fuí a saludar a Mundo bastante ruidosamente, logré que él ladrara un par de veces, fuerte, pero nada. La mina seguía apolillando.

No pasa nada, estaría cansada; a mi no me importó en absoluto encontrarla durmiendo. En cuanto se levantara le pediría que saque a pasear al perro su par de horas y yo aprovecharía para hacer un par de boludeces.

Pero de pronto se despierta, me mira sonriéndo y me bate:

-Ay, me estaba quedando dormida.

No había ninguna necesidad de ser tan hija de puta.

-¿Te estabas quedando dormida?- pregunté intentando mejorar aún más mi evidente cara de boludo

-Ay, sí- me dice desperezándose.

No le dije nada, pero pensé "¿y vos siempre tardás diez minutos en reaccionar cuando te estás quedando dormida?

Cosas así me pasan todos los días. Sin duda se debe a mi cara, sino no se explica que TODO EL MUNDO ME TOME POR BOLUDO.

viernes, 28 de agosto de 2009

Muñelitos

No hay nada tan peligroso como hacer muñelitos de arroz.

Pero están buenísimos con ensalada de tomate.

Además es la única manera de que Nuria se quede a comer en casa. Si no tenemos que salir a morfar por ahí, y así no más se me van por lo menos 50 mangos en morfi, algo completamente innecesario teniendo en la despensa como 3 kilos de arroz.

Me acordé de las invasiones inglesas. Porque no cuesta nada hacerlos. Arroz, cebolla, perejil, y huevo, pero cuando ponés el proyecto en la sartén entran a saltar minúsculas gotas de aceite para todos lados y a velocidades insospechadas. Y mientras maniobrás para dejar armados los bollitos viscosos, tratás de que no se pasen mucho y demás, es imposible escaparles.

Me cagué quemando. Además dejé la cocina hecha un asco.

Por primera vez Nuria tuvo un gesto de compañerismo y después de morfar me dijo:

-Tú has hecho los buñuelos, deja que ya friego yo- haciéndo ademán de levantarse, lo dijo.

Estaba de buen humor, así que no quise anunciarle la catástrofe que encotraría.

-Pará un cachito, tomemos el vino tranquilos, fumemos un pucho y después lavás.

No me hizo caso. Levantó los platos y enderezó para la cocina. Yo cacé mi copa y arranqué inmediatamente para el balcón a fumar un cigarro, para no oír más nada.

Pero no fui del todo rápido. No tardé nada en oír el grito de Nuria:

-¡Ostia puta, Gerardo! ¡¡¿Qué coño has hecho aquí?!!

domingo, 23 de agosto de 2009

Grupo de terapia

Cuando llegué a España, allá por el año 2008, no me adaptaba ni en pedo. Fué tan jodido, me sentía tan mal, que no dudé en darme a la bebida. Para qué. Una de las cosas que más degrada al ser humano es el escabio. Y por supuesto el laburo. A mí me tocaron las dos juntas, imaginate.

Terminaba de laburar y me iba al bar. A veces bebía en horas de trabajo. Y siempre solo.

Estaba muy mal en aquella época. Muy triste.

Hasta que se mi jefe me habló de Alcohólicos Anónimos. Y no sabés cuánto se lo agradezco.

Me cambió la vida. Ni te imaginás lo bien que me hizo.Me convertí en otro hombre. Un grupo de gente maravillosa que hizo que la alegría volviera a mi vida.

Organizábamos unas jodas bárbaras todos los fines de semana. Si no fuera por ellos, capaz que me hubiera suicidado.

Y quién iba a cuidar cómo yo de éste mi perro Mundo.

lunes, 17 de agosto de 2009

Experiencia con putos

Como este es un blog gay friendly (que está todo bien con los putos) no habrá ningún problema en que cuente mi experiencia de hoy.

Yo me estaba tomando un café para hacer tiempo en el bar de un hotel bastante paquete porque había quedado con un boludo (que al final no apareció) para proponerle un poyecto, es decir, que me financiara un proyecto.

De golpe entran dos quías, uno de ellos enloquecido con el diseño del hotel.

-Ah, no, perdoname- le dice al otro- yo me voy a tomar un cortado acá.

Se sentaron en la barra, al lado mío, y me dieron conversa; así que se avivaron enseguida de que éramos compatriotas.

Muy macanudos los locos, arquitectos residentes en Madrid que habían venido a pasear a Barcelona y a campanear la arquitectura de la cuidad.

Creo que eran de Martinez o de Olivos, de zona norte.

Estuvimos un rato charlando amigablemente (yo siempre fuí bastante gay friendly) mientras me daba cuenta de que este boludo al que estaba esperando no iba a venir.

Uno de ellos era un pibe normal. El otro me parece que exageraba un poco.

Charlando así de todo un poco, el más puto me pregunta por dónde podían salir a divertirse.

-Yo qué sé- les dije.

-Pero vos vivís acá, tenés que saber.

-Sí, vivo acá pero no salgo mucho. Soy muy aburrido.

-Pero algún boliche tenés que conocer, algún boliche...-hizo una pausa- ...gay.

-Ya, no hacía falta la aclaración; pero no tengo idea.

Lo gracioso era era que el otro, el menos puto, le decía "dejá, no sabe" como que no le copaba que a éste se le notara tanto.

Bueno, me contaron dónde vivían en Madrid (en Chueca, claro), me dieron sus direcciones de e-mail y me dijeron que no dejara de avisar cuando fuera a Madrid.

Cuando se iban, el más puto se da vuelta y me bate:

-Sos un bombón. Mi marido está acá al lado mío pero igual te lo digo, sos un bombón.

Yo me reía. Su marido también. Pero me quedé pensando que, de no mejorar mi relación con Nuria, en cualquier momento no sé si me doy a la humillante situación de dejarme sodomizar por un puto de La Lucila.

domingo, 16 de agosto de 2009

Desinteligencias en el equipo

El viernes Nuria recibió un paquete de Acer destinado a mi persona, lo supe gracias al siguiente mensaje que encontré en mi contestador:

"Gilipollas, tengo tu puto ordenata. Llamaron a mi puerta a las nueve de la mañana. Te felicito, capullo."

Un mensaje circular o cíclico que hubiera hecho las delicias de Borges, reconocí en seguida. Pueden leerse las oraciones en cualquier orden sin que el párrafo pierda sentido. Y para mayor fortuna, abre y cierra con un insulto formidable a este servidor. Lo que más me importaba, en realidad, era la compu.

Por cuestiones de tiempo (mucho laburo) no pude ocuparme del tema hasta hoy, cuando Nuria casi me tira la puerta abajo no a las nueve de la mañana pero sí sobre el mediodía. Naturalmente estaba durmiendo.

-¿Estabas durmiendo?

-No, no; pasá -le dije sacándome una lagaña que parecía una lasaña, tras haberme asegurado de que traía consigo el paquete. ¿-Querés un café?

-El bar está cerrado, Gerardo, hoy es domingo.

-Lo hacemos acá, no te preocupes. Ahí en la cocina está todo lo necesario, hacé la caridad así yo me ocupo de esto- le pedí, mientras desembolvía cuatro o cinco vueltas de un nylon negro con el que venía cubierto el embalaje original.

Cuál no sería mi estupor cuando leo, antes de abrir la caja, el parte de reparción.

Una cosa que me revienta más que ninguna otra es la estupidez humana. La Estupidez Humana, sí señor. Especialmente la de aquellos que deberían tener dos dedos de frente.

En la descripción del problema yo había dejado muy en claro que era de la placa de sonido. Era lo único que había que tocar, ya que el resto funcionaba a la perfección.

El parte de reparación, firmado por un técnico capaz de ignorar que su nombre y su apellido se escriben con acento (Hernan Garcia) informaba:

"Se ha cambiado la placa base del equipo y se ha hecho un recovery del sistema. Funciona correctamente."

"Mientras no intentes grabar audio", se olvidaron de poner. Es decir, funciona igual que antes de la reparación, correctamente mientras no intentes grabar audio. Hemos perdido el tiempo. Todos. Yo desde el momento en que me senté a escribir una clara descripción del problema que nadie leería. El empleado de la empresa de transporte que estuvo tocando el timbre como quince minutos hasta que me levantara a abrirle. El técnico que no recibió el informe que con tanto esmero había redactado unos días antes. Otra vez el empleado que tuvo que vivir la misma situación que cuando vino a llevarse el aparato pero esta vez en casa de Nuria. Yo sin mi compu durante algunos días. TODOS PERDIENDO EL TIEMPO CON ALEGRÍA. No mucho, es cierto, ya que la gestión fue tan rápida como inútil, apenas demoró unos días. Unos días de vueltas al reverendo pedo.

Iba a dejarlo pasar pero leo al final del parte que "nuestro objetivo [de Acer] es la plena satisfacción de nuestros clientes en cuanto al servicio de reparación recibido. En el caso de que tenga alguna pregunta, cuestión o sugerencia sobre cualquier proceso de la reparación, o bien considere que no ha recibido una solución satisfactoria a su problema, por favor no dude en contactar con nosotros por e-mail o bien etc. etc. etc." (el subrayado es mío).

Así que tuve que informar de mi pequeño desengaño. Les conté esto que te cuento ahora en un e-mail que empezaba así:

Compruebo con desazón que no conseguimos entendernos.

Después me explayé.

Por supuesto Nuria se aburrió temprano de mi mal humor y me dejó escribiendo solo.

miércoles, 12 de agosto de 2009

Un gesto de confianza

En lugar de tomarlo como un gesto de enorme cariño y confianza, que es lo que era, Nuria lo tomó como una muestra más de mi vagancia y comodidad.

Parece que los de acer la están volviendo loca con preguntas cuya respuesta ignora, y no tiene mejor idea que descargarse conmigo:

-¿Pero tu eres gilipollas?

-Cada día te entiendo menos, Nuria.

-A ver, Gerardo, coño: por qué les has dado mi número de teléfono, pero si no tengo idea por lo que me están llamando, coño.

-coño coño coño les di tu número, coño, porque creí que éramos una pareja; que es lo que me estás reclamando desde que te conozco, coño; que no pienso en pareja. Y menos mal que no lo había hecho hasta ahora. Coño.

-Y todavía me tomas por estúpida, coño. Les diste mi número porque sabías que te iban a llamar por la mañana, coño.

Intenté explicarle que sólo quería que se sintiera más parte de mi vida, que no había sido fácil escribir "o su señora" en los mensajes, después de mi nombre. Pero enseguida me di cuenta que era en vano. Y que además ella tenía un poco de razón. Es que me revienta que me despierte el teléfono.

sábado, 8 de agosto de 2009

Palito, bombón, helado

Esta tarde viví un momento conmovedor. Voy a contarlo, pero es necesario que antes les de par de nociones.

Como soy un tipo de pocos gastos, puedo darme el lujo de trabajar esporádicamente. Modus vivendi: me endeudo, me dan un laburito, lo cobro, pago las deudas, tiro un tiempito, cuando se acaba me endeudo, y vuelta a empezar.

Cuando tengo trabajo, procuro compartir mínimamente mis ganancias con algunos que no las tienen. En otra época eran tantos los menesterosos que elegía alguno particularmente perjudicado (uno que le faltaban las dos gambas, en concreto) y cada tarde, cuando lo veía en su puesto de guardia, siempre el mismo, le habilitaba un par de mangos y él me regalaba una piedrita, cada día una de distinto color.

Últimamente, como me muevo más bien por el barrio, apenas me encuentro con una señora mayor de Rumania que se ubica en la puerta de un supermercado del barrio. La veo una vez por semana, que es cuando voy al súper, y cuando la veo le dejo una moneda.

Esta tarde venía medio preocupado porque me surgieron unos gastos imprevistos. Hice las compras con mucho más cuidado de lo habitual (sólo compré arroz y una caja de seis helados), y al salir del super, olvidado ya de esta señora rumana, la veo ahí sentada, apoyada contra la pared, intentando aprovechar un pedacito inútil de sombra que le daba una rama, pero muerta de calor, pobre, hoy hicieron como cuarenta grados.

Por momentos me ilumino: Abrí la mochila, saqué la caja de helados y le habilité uno. ¡No sabés qué contenta se puso la vieja! Estaba feliz. Y yo también. Me fuí caminando para la esquina (aproveché que ya tenía la caja en la mano y también me pelé un helado) con una emoción lindísima, me hice el boludo y me di vuelta para campanear a la jovata. Ya se estaba lastrando el helado con una sonrisa de oreja a oreja ¡parecía un gurís chico la vieja, chocha de la vida con su helado!

Y yo también con el mío.

jueves, 6 de agosto de 2009

Servicio Técnico

El aparato burocrático, viste. Tras haber intentado sin éxito hacer mi reclamo por teléfono, envié un formulario que ofrece Acer en su página web. En él te hacen donar tus datos a la ciencia y te preguntan una serie larga de cosas, especialmente la fecha de compra del producto (por ver si está en garantía), el número de serie, la índole del problema, etc. Habiéndolo cumplimentado, como dicen los periodistas y los empleados públicos, informando de un problema de la tarjeta de sonido, pensé que me contactarían con alguna solución. En cambio recibí este e-mail:

Estimado Cliente:

En tal caso en problema es hardware, es importante establecer si el equipo está en garantía, esto depende de la fecha de compra del equipo, es decir si la factura está a nombre de un particular, el período de garantía es de 2 años (salvo para fallos producidos por mal uso del equipo, rotura de pantalla, etc.) si la factura está a nombre de una empresa la validez de la garantía es de 1 año.

Acer le propone una amplia gama de herramientas de gestión que le permitirán realizar peticiones de soporte técnico desde la web, anulando de este modo los costes de telefonía.

Se recomienda el utilizo del browser Internet Explorer 6.0 o superior para una correcta compilación del formulario.

Si ha ya cursado su solicitud por teléfono o correo electrónico, le invitamos a no utilizar esta vez las herramientas que le proporcionaremos a continuación, esto nos ayudará a evitar duplicidades y a proporcionarle un mejor servicio.


Por otra parte, se ve que tienen un disparador automático que hace que cada vez que uno envía o recibe un e-mail de ellos, te adjuntan otro mensaje proponiéndote su amplia gama de herramientas etc.

Tuve que contestar así:

Sí, evidentemente el problema es de hardware. Leyendo los datos que he enviado en mi comunicación anterior -y que usted me adjunta aquí en su respuesta, sospecho que para que revise si son correctos-, no cuesta nada establecer que el equipo está en garantía.

Esperaba que concretáramos una solución. Ignoro cómo se manejan en estos casos, pero fijar una fecha para la recogida del producto me resulta una opción razonable.

En cambio me ofrecen una amplia gama de herramientas de gestión que me permitirá realizar peticiones de soporte técnico desde la web, anulando de este modo los costes de telefonía, lo cual es de agradecer ya que desde hace más de una semana que intento hablar al teléfono de asistencia técnica 902 202 323 sin éxito. Tal como exigía un mensaje grabado -informando que se comunicarían conmigo dentro de las próximas ocho horas hábiles- dejé mi número de teléfono: 675 462 214. No tuve respuesta. He intentado con insistencia otro contacto pero lo que en principio parecía difícil se ha tornado imposible: un paseo por los menús del sistema, un rato de música, otro mensaje agradeciendo la espera e informando que seré atendido a la brevedad, más música, "el tiempo de espera es inferior a un minuto"... Luego se corta. Siempre lo mismo.

De ahí que haya optado por la página web para hacer llegar mi reclamo. Lo insólito es que tras ofrecerme esta amplia gama de herramientas etc, me piden que no las utilice si ya he cursado mi solicitud por otro medio. ¿Qué debo hacer? Naturalmente, había intentado cursar mi solicitud original por teléfono. Considerando que no conseguía resultados lo hice vía internet (en mi solicitud de ayer). Creo ahora que habiendo logrado esta respuesta estará todo en curso para encontrar una solución. En caso contrario ruego me lo haga saber, y me informe si debo insistir mediante la amplia gama de herramientas que me proponen.

Desde ya, muchas gracias

Gerardo Sanagoria
675 462 214
Sanagoria@gmail.com

Se ve que toqué una fibra íntima en el empleado del Servicio Técnico, ya que no tardó en intentar una solución:

Estimado Cliente

En relación a su consulta el equipo debe ser entregado al servicio técnico, indíquenos el establecimiento de compra, los datos exactos de recogida, persona de contacto, DNI, horarios de disponibilidad.

Y luego, algo que revelaba horriblemente lo otro: dentro del mismo mensaje me recordaban que Acer me propone una amplia gama de herramientas de gestión que me permitirán realizar peticiones de soporte técnico desde la web, anulando etc, etc.


Pero yo estaba tan contento con poder concretar una entrega que le escribí simplemente:

Estupendo. Tome nota:

Establecimiento de compra: MIRÓ, Av. Diagonal 3-35 Local -1620, 08019, Barcelona.

Datos exactos de recogida: Av. Catalunya nº 116, 3 piso", 08937, Santa Coloma de Gramonosecuànto.

Persona de contacto: Gerardo Sanagoria (N.I.E: Q7435932-P) o en su defecto mi Señora Esposa.

Horarios de disponibilidad: Lunes a Viernes por la mañana y hasta las 15 hs. Sábados todo el día. De cualquier manera siempre es preferible y hasta conveniente cerciorar la recogida por teléfono previamente, por cualquier eventualidad que pudiera surgir.Para tal fin apunto los números:

Gerardo Sanagoria
: 675 462 214

O bien su Señora Esposa: 683 651 386

Agradecido, espero que concretemos lo antes posible.

Reciba usted un afectuoso saludo de

Gerardo Sanagoria.

pd: Anoche me hice pupa lavándome los pies.


lunes, 3 de agosto de 2009

el café, broche de oro

Dispuesto a reconciliarme con el prójimo antes de meterla en la cama, tal como enseña la Escritura; le propuse a Nuria que se quedara a cenar.

-Es que ya he comido paella al mediodía.

-¿?

-Que no quiero comer arroz de nuevo.

-Por gozar de tu compañía soy muy capaz de cambiar el menú por esta noche- dije con simpatía, y me puse manos a la obra. Como le iba a hacer a Mundo sus fideos con huevo duro, tripliqué la ración de pasta y preparé un tuquito de salchicha parrillera que con sólo sentirle el olor ya alimentaba. Puse la mesa muy bien puesta, los cubiertos paquetones y copas altas para el vino (un Bordeaux del setenta y cuatro que resultó ser una cagada).

-Solo faltan las velas- dijo Nuria, contenta.

-No, no falta nada- corregí, sacando de la galera una que nos fumamos a modo de aperitivo.

Desde que me propuse reconciliarme con ella me había invadido un buen humor extraordinario, no muy habitual en nuestra relación, una sensación muy agradable, como de que nada podría estropear ese momento.

Comimos lentamente, divertidos, charlando. Sobre el final repartí el último culito de vino en las dos copas y con toda discreción, no quería apurarla, le pregunté si había terminado.

-Sí- me dijo.

Levanté los platos con diligencia, como cuadra a un caballero. Había terminado. Su plato lleno de cachitos de salchica parrillera, cebolla, finas láminas de ajo... ¡Era para matarla! Había dejado lo mejor ahí en el plato, pero no le dije nada. En realidad sí que le dije.

-¿Querés café?- le dije.

-Venga, va, me tomo un cafelito.

-Acá abajo hay un bar. Metele antes que cierre. Yo estoy un poco cansado- le dije- y el café... ya sabés.

sábado, 1 de agosto de 2009

dialoguito

No sé para qué le abro la puerta a esta mina. No hace más que insultarme.

-Pero qué te pasa, tío ¿no le hemos hablado ya? Dime qué coño te pasa. No llamas, no das señales ¡tengo que venir a buscarte para saber de tí!

-Tengo un montón de trabajo atrasado, Nuria, pensé en llamarte para que me acompañaras un rato pero me acordé de Mundo.

-¿Qué le pasa a tu perro?

-No le pasa nada, me acordé que no te gusta que esté en casa, que te da asco o no sé qué.

-Te lo he dicho para que te deshicieras del perro, no de mí, capullo.