El viernes Nuria recibió un paquete de Acer destinado a mi persona, lo supe gracias al siguiente mensaje que encontré en mi contestador:
"Gilipollas, tengo tu puto ordenata. Llamaron a mi puerta a las nueve de la mañana. Te felicito, capullo."
Un mensaje circular o cíclico que hubiera hecho las delicias de Borges, reconocí en seguida. Pueden leerse las oraciones en cualquier orden sin que el párrafo pierda sentido. Y para mayor fortuna, abre y cierra con un insulto formidable a este servidor. Lo que más me importaba, en realidad, era la compu.
Por cuestiones de tiempo (mucho laburo) no pude ocuparme del tema hasta hoy, cuando Nuria casi me tira la puerta abajo no a las nueve de la mañana pero sí sobre el mediodía. Naturalmente estaba durmiendo.
-¿Estabas durmiendo?
-No, no; pasá -le dije sacándome una lagaña que parecía una lasaña, tras haberme asegurado de que traía consigo el paquete. ¿-Querés un café?
-El bar está cerrado, Gerardo, hoy es domingo.
-Lo hacemos acá, no te preocupes. Ahí en la cocina está todo lo necesario, hacé la caridad así yo me ocupo de esto- le pedí, mientras desembolvía cuatro o cinco vueltas de un nylon negro con el que venía cubierto el embalaje original.
Cuál no sería mi estupor cuando leo, antes de abrir la caja, el parte de reparción.
Una cosa que me revienta más que ninguna otra es la estupidez humana. La Estupidez Humana, sí señor. Especialmente la de aquellos que deberían tener dos dedos de frente.
En la descripción del problema yo había dejado muy en claro que era de la placa de sonido. Era lo único que había que tocar, ya que el resto funcionaba a la perfección.
El parte de reparación, firmado por un técnico capaz de ignorar que su nombre y su apellido se escriben con acento (Hernan Garcia) informaba:
"Se ha cambiado la placa base del equipo y se ha hecho un recovery del sistema. Funciona correctamente."
"Mientras no intentes grabar audio", se olvidaron de poner. Es decir, funciona igual que antes de la reparación, correctamente mientras no intentes grabar audio. Hemos perdido el tiempo. Todos. Yo desde el momento en que me senté a escribir una clara descripción del problema que nadie leería. El empleado de la empresa de transporte que estuvo tocando el timbre como quince minutos hasta que me levantara a abrirle. El técnico que no recibió el informe que con tanto esmero había redactado unos días antes. Otra vez el empleado que tuvo que vivir la misma situación que cuando vino a llevarse el aparato pero esta vez en casa de Nuria. Yo sin mi compu durante algunos días. TODOS PERDIENDO EL TIEMPO CON ALEGRÍA. No mucho, es cierto, ya que la gestión fue tan rápida como inútil, apenas demoró unos días. Unos días de vueltas al reverendo pedo.
Iba a dejarlo pasar pero leo al final del parte que "nuestro objetivo [de Acer] es la plena satisfacción de nuestros clientes en cuanto al servicio de reparación recibido. En el caso de que tenga alguna pregunta, cuestión o sugerencia sobre cualquier proceso de la reparación, o bien considere que no ha recibido una solución satisfactoria a su problema, por favor no dude en contactar con nosotros por e-mail o bien etc. etc. etc." (el subrayado es mío).
Así que tuve que informar de mi pequeño desengaño. Les conté esto que te cuento ahora en un e-mail que empezaba así:
Compruebo con desazón que no conseguimos entendernos.
Después me explayé.
Por supuesto Nuria se aburrió temprano de mi mal humor y me dejó escribiendo solo.
FANTASMAS
Hace 11 años

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