viernes, 24 de septiembre de 2010

Huelga General

-¿Harás huelga?
-¿Cuándo?
-¡El 29, hombre!
- ¿Qué día cae?
-Miércoles, creo.
- Imposible: ¡trabajo todo el día!

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Tricolor

Me encontré con el colorado H., un gris oficinista que deribó en un viejo verde.

sábado, 7 de agosto de 2010

Miss simpatía

Ayer pasa un antiguo jefe de Nuria por su trabajo, saluda al personal simpáticamente (no lo quiere nadie) y cuando llega a Nuria:

-¡Marc, qué alegría verte!- exclama ella.
-¿De veras?- pregunta el boludo este, entre sorprendido y halagado.
-No, hombre, que estoy de coña...

miércoles, 7 de julio de 2010

La fiesta catalana

España en la final: tiraron cuatro petardos.

Seguramente el resto se los fumaron.

domingo, 4 de julio de 2010

Medusas

Las medusas son como unas gelatinas transparentes de tamaño variable entre el de una galletita "porteñita" y un long play de los de antes. Por lo menos las que yo ví están entre esos dos tamaños. Se las encuentra en el mar, a veces.

Me acabo de enterar.

-Ojo que hay medusas... - suelen advertir los bañistas en las playas de Barcelona, algunas tardes de verano.

Yo estaba convencido de que las medusas eran minas en bolas.

sábado, 3 de julio de 2010

¡Uruguay que no ni no!

Qué manera desesperada, agónica y -aunque no en un sentido estrictamente futbolero, sí en sentido artísitico- latinoamericana de pasar a la semifinal.

Latinoamericana tal como lo veía Cortazar, generadora de esa mezcla de admiración y estupefacción con la que los europeos asisten a nuestra literatura, nuestra música, nuestro cine, etc.

Pero no me distraeré más con esto que en tres horitas empieza el partido de argentina, así que voy a empezar a cortar salamín , no vaya a ser cosa que me quede corto.

lunes, 5 de abril de 2010

domingo, 4 de abril de 2010

Aguante España

En el momento tremendo en que uno empieza a sentirse viejo y fracasado, cuando asume sinceramente su condición irreversible y decide no calentarse mucho, vienen los gallegos a contarte todo lo contrario:

-¡Sos Gardel!- te gritan con inverosimilitud las estadísticas más confiables.

Y te lo confirman en el día a día los que no han sabido fracasar con altura: los que tiran de los créditos para comprar boludeces, los que hipotecan el alma para cambiar el auto cada dos años, los que ganan un mango y gastan dos, y tiran de sus familias para llegar a fin de mes.

Aparentemente acá, en estas tierras, Gerardo Sanagoria, que se acerca de a poco pero peligrosamente a los cuarenta, soltero, sin trabajo fijo ni ocupación sospechada aunque aceptable violinista y dramaturgo excepcional, aficionado a las artes y a los copetines, paciente de insomnio y otras patologías nerológicas, es ni más ni menos que -no te lo pierdas- un JOVEN EMPRENDEDOR y hasta GANADOR.

Lo de "joven" viene de que en España, único lugar del mundo en el que -imagino- ocurre, la juventud dura hasta los cuarenta. Lo de "emprendedor" se debe a que ya no dependo económicamente de mis padres (situación que por lo visto aquí no se da antes de los setenta y cinco años). Lo de "ganador" es aún más confuso. En tiempos de crisis supongo que cualquiera que más o menos vaya zafando merece ese calificativo.

Menos mal que existe España. Acá logran que cualquiera que esté al borde del suicidio consiga sentirse todo un ejemplo.

domingo, 14 de marzo de 2010

Diferencia de criterios

Mirando una película del año del pedo (o como prefieren los cinéfilos, "un clásico"), acompañado de Nuria y dos amigas féminas.

En la pantalla una mina llora. Se le acerca un quía y le pregunta qué le pasa. Que su novio le había escrito, cuenta la mina, diciéndole que no volvería, que era un espíritu libre. Le dice además que su familia no podrá perdonarla.

El quía, sorprendido, le dice que entiende que pueda ser triste, pero que no ve nada de imperdonable en ser abandonada por un espíritu libre.

A mí me pareció genial el retruque del quía.

Pero las tres féminas que me acompañaban exclamaron al unísono:
-¡qué bobo!

La escena sigue con la confesión de la mina, diciéndole a su confidente ocasional que antes de irse, el espíritu libre la había dejado embarazada.

¿Pero por qué carajo no empezó por ahi?

Parece que para las minas eso había que adivinarlo.

Yo me quedé en el molde, no me iba a poner a discutir. Eran tres contra uno. El único que parecía estar de acuerdo conmigo era Mundo, que desde su rincón me miraba como diciendo "¿otra vez fideos con huvo duro?"

lunes, 8 de marzo de 2010

Preparado

La madre que lo tiró.

Hace un frío de cagarse y Nuria que no aparece.

Para romperme las pelotas está siempre al pié del cañón, pero cuando uno la necesita se borra.

Por suerte tengo ginebra y chorizo colorado.

Dia de la mujer

Feliz día a todas las minitas!

Y un saludo al groncho que se animó a dejar en claro cuatro cosas.

pd: Acá nieva como la gran puta.

sábado, 20 de febrero de 2010

Virtual A3

Por fin un anuncio como la gente.

Algo que no soporto de acá es la publicidad. En realidad no me gusta en ningún lado, pero si no hay más remedio, al menos que traten de venderte algo con un mínimo de creatividad y simpatía.

Las propagandas que más me enferman (y que gozan de muy buena salud, lamentablemente) son esas construidas en forma de diálogos imposibles en las que dos amigos se encuentran y uno muy pelotudo le empieza a preguntar al otro, también muy pelotudo pero (supuestamente) más en tema sobre la tarifa de teléfono o de internet o de lo que sea. Y el otro le explica a veces hasta por teléfono, repitiendo inecesariamente cada cuatro palabras el nombre del producto a vender, sin ton ni son.

Algo tremendo. (Otros anuncios infumables son los de telefónica, esos con letreros que van cambiando al ritmo absurdo de canciones concebidas para mí que por un mono, un mono que además intentara cantar la letra de Sympathy for the devil en la melodía del Payaso Plimplín, por ejemplo, cortando o estirando las sílabas con resultados siempre lamentabes: "el-al-ta-de-li-nea_gra-ti-ís-é-és"). No sólo hay gente que desarrolla este tipo de laburos, sino que además hay otros que lo aprueban y otros que pagan millones para que se distribuya por todos los canales de todo el país.

Algo que está muy por encima de mi entendimiento.

Por eso celebro cuando de pedo veo en la tele un anuncio como el del Audi A3, decime si no está bien.

lunes, 15 de febrero de 2010

Una cosa menos

Hará un par de meses empecé un trámite en la otra punta de la ciudad. Cuando volvía, a unas ocho cuadras de casa, hice cagar la bicicleta.

Por suerte estaba llegando, ya, así que no me calenté mucho. Pasaron unos días y la mandé a arreglar.

La bici la había comprado hará un par de años, y hace uno le había tenido que hacer un arreglo que me costó el 20 % de su valor.

Esta vez el arreglo valió el 80%. Me dije que la próxima vez que se rompiera la tiraba a la mierda. Con que durara al menos otro año me daba por hecho.

Y esta mañana me levanto al alba, porque debía terminar el trámite del que hablé al prinicipio, tenía hora a las 8:30 en la otra punta de la cuidad, salgo tempranito, un frío de cagarse, voy a buscar la bici y me la habían choreado: los dos candados cortados en el suelo.

Por suerte al lado había una del bicing suelta, así que la cacé y me fuí hasta Zona Franca.

No me amargué en absoluto por el choreo, más bien al contrario.

Una cosa menos de que ocuparme.

(El trámite era para canjear el carnet de conducir, aunque no tengo ningún interés en comprar un auto)

domingo, 31 de enero de 2010

Oferta rehusada

Me avisa Carlitos Pinto que la semana que viene arranca para Argentina.

-Si tenés algo para mandar...- se ofrece.

-No, viejo- le digo- gracias

Y tras una breve pausa:

-¡Que manden ellos!

martes, 26 de enero de 2010

Butaneros

Parece mentira que una sociedad que se supone civilizada tolere los métodos de trabajo del "butanero".

No se puede creer, loco.

El tipo a las nueve de la matina deja el mionca en una esquina y arranca su recorrida a pié por las calles del barrio con un carrito lleno de garrafas (o bombonas, como las llaman).

El problema es que va dándoles golpes cada quince segundos con una pinza tipo "pico de loro". Le da con todo, el hijo de puta. Va haciendo un quilombo que lo querés matar. Si fueran cinco minutos no pasa nada, pero se la pasan hasta las cinco de la tarde los culiados.

Los sábados también.

Para peor ayer tuve que ir a diversos lugares del barrio y parecía que el conchudo me venía siguiendo. Salía de la ferretería y ahí estaba el butanero haciendo quilombo. Me meto estratégicamente en el café, para perderlo, salgo, hago media cuadra y otra vez. Arranco para atrás, renuncio al Mercadona en beneficio del Condis sólo para perderlo de vista (y oídos). Y vos sabés que salgo del súper y ahí está el hijo de puta, tocando la garrafa a todo trapo.

A lo mejor era otro, son todos muy parecidos (vienen de Paquistán). Pero me resulta increíble.

Para peor no reparan en la gente de su alrededor. Te pasan por al lado y se ponen a golpear la garrafa.

-A que te doy una hostia...- le dije con tono firme haciendo un gesto de revés con la derecha; y todavía se lo toma a mal.

Parece mentira que una sociedad que se supone civilizada no les haya obligado por ley a gritar, tan sólo en las esquinas un pregón del estilo:

-Buuutanerooooooooooooooooo

viernes, 15 de enero de 2010

Quim Monzó

Qué garrón.

Acabo de ver a Quim Monzó en el programa de Buenafuente.

Yo no lo tenía junado, pero leo las columnas que publica en La Vanguardia y lo tengo como un tipo piola

Pero cuando en lugar de leerlo lo ves, te querés matar.

Parece boludo, pobre Quim. Tiene unos tics nerviosos horribles. No puede dejar de cerrar los ojos, apretándolos insistentemente y moviendo la jeta como acomàñamiento. Un espanto.

Claro que tratándose de un escritor al que uno lee en un papel sin más gestos que los de la imaginación no debería tener ninguna importancia.

Pero entonces ¿para que se presta a aparecer en la tele?

domingo, 10 de enero de 2010

En defensa de Merche

Pobre Merche, viejo.

Me dí cuenta de que cada vez que quiero denigrar a alguien del ambiente de la música lo comparo con ella.

Y no porque conozca su carrera en profundidad, ni nada por el estilo. Se trata de una comparación gratuita, prejuiciosa, desleal y que además probablemente nunca viene al caso.

Pobre Merche, viejo. Una mina sensible y seguramente macanuda que recibe la burla inclemente de tipos como yo.

Qué cosa.

(y lo digo de onda, eh, no me la moví ni nada)

sábado, 9 de enero de 2010