Estos gallegos están más locos que una cabra. A mi me cuesta entender muchas expresiones de acá, viste, qué se yo, ahora no se me ocurre ninguna, pero cada vez que escucho una nueva, trato de comprenderla, no digo cómo la aplican, cosa que resulta fácil por el contexto, sino más bien la etimología.
A nadie escapa que yo soy un boludo bárbaro, pero si me dicen que alguien está todo el día dando por culo, me doy cuenta de que, por supuesto, no se trata de alguien que se pasa ocho horas al día culiando. Entiendo que quieren decir que es un tipo molesto, un hincha-pelotas.
-Claro- pienso mientras el gallego sigue hablándome del hinchapelotas -porque que te rompan el culo debe ser bastante molesto. Salvo que seas muy puto. Con razón lo de “dar por culo”- y tras el pequeño lapsus de clarividencia vuelvo a la conversación.
Pero a la que no le encuentro la vuelta es al “que te cagas”. La usan para decir que algo está muy bueno.
-Esta paella está que te cagas- dicen si les gustó el arroz con pollo, cuando vienen a comer a casa. “Que te cagas”.
-Esa tía está que te cagas- cuando ven una linda mina.
Y entonces me quedo pensando. A lo mejor a ellos las cosas buenas les dan ganas de cagar. Yo había pensado que más razonable sería decir “está que se te para la chota”, pero después me dí cuenta que solo sería aplicable a las minitas, porque que a alguien se le parara la chota por un arroz con pollo, por muy bueno que el arroz esté, sería una situación un poco rara. A mí, las cosas buenas jamás me han dado ganas de cagar. Por más que haga memoria, no encuentro un vínculo directo entre algo muy bueno y haberme cagado. Salvo los mates de la mañana, pero los gallegos no toman mate, y en cambio se la pasan diciendo que algo bueno está que te cagas. Una vez me cagué jugando al fútbol, pero no fue una buena experiencia. También me ha pasado aquello de que me vengan las ganas estando lejos de un baño, o de cagar en un baño público antes de comprobar que no había papel. Situaciones todas que no recuerdo como muy gratas. Lo de cagarse de miedo nunca me pasó, pero entiendo que ocurre.
Sigo sin entender de dónde viene la expresión. Si alguien lo descubre, por favor, avisen.
FANTASMAS
Hace 11 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario