martes, 28 de julio de 2009

cómo se puede ser tan pelotudo

También me revientan estos pajeros que no pueden dejar de imaginar lo genios que son. Y hacérselo saber a todo el mundo.

-Bueno, me llamó Fulano (siempre es un tipo importante), dijo que no podía ocuparse personalmente del asunto y (esto lo dicen como al pasar, pero tan como al pasar que se nota que no pueden dejar de decirlo) COMO LE HABÍA GUSTADO MUCHO MI TRABAJO, me preguntó si me podía encargar yo.

No sé en qué planeta viven. Cuando alguien me pasa un laburo, lo último que pienso es en que me lo dieron porque puedo hacerlo mejor que nadie. Mucho menos porque tenían alguna idea de lo que había hecho yo antes. Siempre supongo que me lo dan porque puedo hacerlo como cualquiera y cobrarles menos. Igual que a los genios, pero ellos hablan siempre de lo mucho que conocían y les había gustado a los demás su trabajo.

Me revientan esos pajeros.

domingo, 26 de julio de 2009

El poder del mate

Nuria entró y no hacía falta ser demasiado listo para darse cuenta que estaba bastante molesta.

Dijo que hace una semana que no sabe nada de mí. Yo creía que la había visto hace un par de días, pero no tenía ganas de discutir, así que le di un mate. Que no podía ser que no diera señales de vida, dijo. Que no la llamé, que con quién coño creía yo que estaba tratando.

Dijo que así la relación no podía funcionar. Y que le daba mucha bronca tener que venir ella a arreglar las cosas. Y descubrir sus sentimientos frente a un gilipollas al que no se le mueve un pelo. Lo que más bronca le daba era mi indiferencia, mi apatía, dijo, "¡ahí chupando esa pajita mientras yo te muestro el alma!".

Dijo que en estos momentos tenía ganas de matarme.

Yo le pasé otro mate.

Después cogimos.

martes, 14 de julio de 2009

No more Trivial

De paso aprovecho y le preparo el morfi al perro. Noto que no está de muy buen ánimo cuando me mira así, no sé, como diciéndome "otra vez fideos con huevo duro".

-¿De qué te quejás, Mundo? somos animales de costumbres.

Para distraerlo le propongo una partida de Trivial. Está bueno porque es casi como jugar contra uno mismo, con la ventaja de que en este caso bien puedo perder. Es decir, hay cierta emoción. Porque no hago trampa, te imaginás. Cuando sé las preguntas de Mundo las contesto. Se trata de partidas larguísimas, porque acá tengo todo el tiempo del mundo para contestar. Nadie se impacienta mientras pienso.

-¡Lo tengo en la punta de la lengua!- le juro, y me voy a hacer los mandados tratando de recordar una respuesta. Y en el mercado

-Seis con cuarenta- me dice la gorda Mariela, y yo me ilumino

-¡Igor Stravinsky!- aúllo eufórico.

La gorda se queda mirándome.

-¿y tú de qué vas?- pregunta tras unos segundos de incertidumbre. Inútil ensayar una explicación, así que pago y vuelvo a casa casi corriendo. Abro la puerta y lo primero que veo es al perro.

-¡Igor Stravinsky!- le grito. No parece muy conmovido. Me mira como diciéndome "otra vez fideos con huevo duro". No le doy bola, no se puede ser tan caprichoso. Antes de colocar el quesito en la ficha constato que la respuesta sea acertada.

-¡La puta que lo parió! Richard Strauss...

Me pasa muchísimo más de lo que sería razonable. Muchísimo más de lo razonable. Empecé a sospechar que podía haber algunas preguntas mal redactadas, o respondidas erróneamente. Era una sospecha hasta hace quince minutos.

-"¿Qué premio nobel nació en Buenos Aires y murió en París?"

No me preguntes por qué supe de quién estaban hablando. Imposible saber qué perversos mecanismos mentales me llevarona a pensar en alguien que murió en Ginerbra y jamás fue premio nobel. Consideré todo el tiempo que había perdido intentando contestar esas preguntas, las frustraciones y los desengaños al comprobar que todo lo que creía yo cierto era completamente falso, pero antes de revolear todas las fichas y el tablero y las preguntas por los aires, di vuelta la tarjeta y ante la mirada aburrida de mundo, que parecía decir "otra vez fideos con huevo duro", leí la respuesta .

-"José Luis Borges"- decía. Juro que decía "José".

domingo, 12 de julio de 2009

¡Viva San Fermín!

"La tragedia ha vuelto a ser protagonista en los sanfermines"- se están doliendo desde hace unos días desde todos los noticieros.

Cuentan que desde hace nueve años, creo, o catorce, no se registraba una víctima mortal.

De milagro. Si soltás como diez toros por la calle a correr atrás de la gente, lo insólito es que no mueran veinte o treinta tipos por día.