domingo, 31 de enero de 2010

Oferta rehusada

Me avisa Carlitos Pinto que la semana que viene arranca para Argentina.

-Si tenés algo para mandar...- se ofrece.

-No, viejo- le digo- gracias

Y tras una breve pausa:

-¡Que manden ellos!

martes, 26 de enero de 2010

Butaneros

Parece mentira que una sociedad que se supone civilizada tolere los métodos de trabajo del "butanero".

No se puede creer, loco.

El tipo a las nueve de la matina deja el mionca en una esquina y arranca su recorrida a pié por las calles del barrio con un carrito lleno de garrafas (o bombonas, como las llaman).

El problema es que va dándoles golpes cada quince segundos con una pinza tipo "pico de loro". Le da con todo, el hijo de puta. Va haciendo un quilombo que lo querés matar. Si fueran cinco minutos no pasa nada, pero se la pasan hasta las cinco de la tarde los culiados.

Los sábados también.

Para peor ayer tuve que ir a diversos lugares del barrio y parecía que el conchudo me venía siguiendo. Salía de la ferretería y ahí estaba el butanero haciendo quilombo. Me meto estratégicamente en el café, para perderlo, salgo, hago media cuadra y otra vez. Arranco para atrás, renuncio al Mercadona en beneficio del Condis sólo para perderlo de vista (y oídos). Y vos sabés que salgo del súper y ahí está el hijo de puta, tocando la garrafa a todo trapo.

A lo mejor era otro, son todos muy parecidos (vienen de Paquistán). Pero me resulta increíble.

Para peor no reparan en la gente de su alrededor. Te pasan por al lado y se ponen a golpear la garrafa.

-A que te doy una hostia...- le dije con tono firme haciendo un gesto de revés con la derecha; y todavía se lo toma a mal.

Parece mentira que una sociedad que se supone civilizada no les haya obligado por ley a gritar, tan sólo en las esquinas un pregón del estilo:

-Buuutanerooooooooooooooooo

viernes, 15 de enero de 2010

Quim Monzó

Qué garrón.

Acabo de ver a Quim Monzó en el programa de Buenafuente.

Yo no lo tenía junado, pero leo las columnas que publica en La Vanguardia y lo tengo como un tipo piola

Pero cuando en lugar de leerlo lo ves, te querés matar.

Parece boludo, pobre Quim. Tiene unos tics nerviosos horribles. No puede dejar de cerrar los ojos, apretándolos insistentemente y moviendo la jeta como acomàñamiento. Un espanto.

Claro que tratándose de un escritor al que uno lee en un papel sin más gestos que los de la imaginación no debería tener ninguna importancia.

Pero entonces ¿para que se presta a aparecer en la tele?

domingo, 10 de enero de 2010

En defensa de Merche

Pobre Merche, viejo.

Me dí cuenta de que cada vez que quiero denigrar a alguien del ambiente de la música lo comparo con ella.

Y no porque conozca su carrera en profundidad, ni nada por el estilo. Se trata de una comparación gratuita, prejuiciosa, desleal y que además probablemente nunca viene al caso.

Pobre Merche, viejo. Una mina sensible y seguramente macanuda que recibe la burla inclemente de tipos como yo.

Qué cosa.

(y lo digo de onda, eh, no me la moví ni nada)

sábado, 9 de enero de 2010