Esta tarde andaba por el Poblenou y se me ocurrió pasar por lo del equilibrista y tocarle el timbre, una costumbre que en España resulta imperdonable, pero apelando a nuestro origen tercermundista me sentí completamente autorizado. Acá lo habitual es llamar por teléfono desde abajo, de la puerta misma del edificio, antes de tocar el timbre. Creo que al equilibrista eso le resultaría imperdonable.
Tomamos unos mates en su nueva morada (por cierto, de cuento, ideal para su alma arrabalera. Creo que allí podrá no digo ser feliz, ya que no todos tenemos por qué plantearnos los mismos objetivos, pero sí al menos dejar de fumar). Escuchamos unos discos macanudos de Troilo. Charlamos un rato.
Le recomendé que firmara comentarios en los blogs que le gustan. Me dijo que apenas lee unos pocos. Bueno, en esos pocos, le dije. Se excusó con habilidad argumentando que para cuando se le ocurre un comentario, el post ya había sido comentado por 150 tipos, y que le daba fiaca leerlos todos para poder comentar sin repetir.
YO: -Pero no seas boludo, no tenés por qué leer los anteriores. Poné lo que te parezca, no hace falta que te los leas todos. Pero firmalos, no los dejes anónimos.
EQUILIBRISTA: - No vas a comentar lo mismo que comentó otro quía. Menos si después vas a firmar.
YO: -Da igual, lo importante es que la gente vea tu firma, A lo mejor se les da por ver quién sos. Así es como funciona, querido, se empieza a correr la bola y después quién te dice, te entran a leer de cualquier lado. Tenés que hacerte conocer en la blogósfera. Participar, hacerte un nombre...
EQUILIBRISTA: ¿Qué es la Globósfera?
FANTASMAS
Hace 11 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario