martes, 29 de diciembre de 2009

Sanagoria y puto

Para mí una de las cosas más estresantes del mundo es hacer un regalo. Nunca se me ocurre nada piola, me estrujo el mate pensando y nada.

Pero hace unos días me iluminé y decidí el regalo de Nuria para Navidad: unos patines.

Me pareció un regalo re piola: la estimulo a hacer deporte y además de un modo re cool ¿no? ¡Me encanta toda esa gente moderna que va por la vida patinando!

Tanto es así que le regalé los patines y me quedé manija. Se los regalé el 24 a la noche y el 25 me quedé maquinando, maquinando y resolví comprarme unos para mí también, qué tanto.

Pero el 25 estaba todo cerrado. Y el 26 también, porque es San Esteban, un santo al que nadie la ha dado nunca la menor importancia, donde yo vivía, pero acá en Barcelona es más importante que Navidad.

El 27 era domingo, así que me quedé manijísima todo el fin de semana.

Pero ayer fui corriendo a comprarme mis patines. Es más difícil de lo que creía, pero está bueno. Cansa bastante, te diré. Pero creo que eso es hasta que le agarre la mano, porque yo veo como va la gente patinando y ni transpiran los fenómenos. Una monada.

Ayer los usé un ratito, y hoy salí a andar a lo loco, me pasé unas cuántas horas andando por la ciudad. Ya me estoy haciendo un método. Va bastante bien, eh. Ando volando ya.

Lo que sí me siento medio puto. Pero me da igual.

Para el año que viene estoy lleno de incertidumbres, pero tengo una certeza.

Voy a ser mucho más puto, eso seguro.

¡Feliz año nuevo, amigos!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

mientras hago el arroz

Mejor escribo ahora porque mañana tengo un día enquilombado.

Levantarse a las 6 de la matina, en invierno, es algo que ya te condiciona para el resto del día.

Y augura las peores posibilidades. Encima tengo que conseguir que alguien saque a pasear a Mundo. (Nuria no puede, Aleix tampoco, tendría que preguntarle a la gorda Mariela).

Sí señor, mejor escribo ahora que mañana va a estar difícil.

Salvo que lo deje para la noche, muy tarde. Para pasado, digamos.

No sé, che. No sé.

Cuesta pensar claramente mientras hago el arroz.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Tremendo

Acabo de oír que en el sudeste de turquía la mayor parte de la población es curda.

Jodido.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Por fin

¡Le rompieron la jeta a Berlusconi!

domingo, 6 de diciembre de 2009

Resignación

(viene del anterior, pero merece una página aparte)

Al rato el mate parecía no ser suficiente, así que nos bajamos a uno de los bares de la rambla.

El camarero recibió al equilibrista afectuosamente pero sin ocultar cierta preocupación:

-¿Qué le pasó?- preguntó implicado. Sin duda la pregunta la motivaba el vendaje que llevaba mi amigo en la frente.
-Nada- dijo el equilibrista, un poco sorprendido por la pregunta- soy así.

Golbósfera

Esta tarde andaba por el Poblenou y se me ocurrió pasar por lo del equilibrista y tocarle el timbre, una costumbre que en España resulta imperdonable, pero apelando a nuestro origen tercermundista me sentí completamente autorizado. Acá lo habitual es llamar por teléfono desde abajo, de la puerta misma del edificio, antes de tocar el timbre. Creo que al equilibrista eso le resultaría imperdonable.

Tomamos unos mates en su nueva morada (por cierto, de cuento, ideal para su alma arrabalera. Creo que allí podrá no digo ser feliz, ya que no todos tenemos por qué plantearnos los mismos objetivos, pero sí al menos dejar de fumar). Escuchamos unos discos macanudos de Troilo. Charlamos un rato.

Le recomendé que firmara comentarios en los blogs que le gustan. Me dijo que apenas lee unos pocos. Bueno, en esos pocos, le dije. Se excusó con habilidad argumentando que para cuando se le ocurre un comentario, el post ya había sido comentado por 150 tipos, y que le daba fiaca leerlos todos para poder comentar sin repetir.

YO: -Pero no seas boludo, no tenés por qué leer los anteriores. Poné lo que te parezca, no hace falta que te los leas todos. Pero firmalos, no los dejes anónimos.

EQUILIBRISTA: - No vas a comentar lo mismo que comentó otro quía. Menos si después vas a firmar.

YO: -Da igual, lo importante es que la gente vea tu firma, A lo mejor se les da por ver quién sos. Así es como funciona, querido, se empieza a correr la bola y después quién te dice, te entran a leer de cualquier lado. Tenés que hacerte conocer en la blogósfera. Participar, hacerte un nombre...

EQUILIBRISTA: ¿Qué es la Globósfera?